Ver Valle del Sarrón en un mapa más grande

miércoles, 23 de mayo de 2012

Pasarelas del Sarrón

Imagen general de la pasarela del Molino 

La semana pasada se acabaron de colocar estas estructuras metálicas sobre el río Sarrón que permiten cruzarlo sin problema alguno y nos llevan hasta el mismo manantial del Molino donde se puede recoger agua fresca. También se puede cruzar el río por un vado acondicionado para la ocasión que se construyó hace ya unos meses junto a los cimientos de estas pasarelas.


Pasalera bajo la fuente del Molino.

  Pasarela hacia el manantial

viernes, 27 de abril de 2012

Cuentos desde Aler

Hace cosa de unos días se acercó el grupo a Aragón TV a la localidad de Aler desde donde contaron a todos los aragoneses cuentos acompañados de un buen fuego (minuto24:55).

 
Pinchar en la imagen para ver el video

lunes, 19 de marzo de 2012

Hornos de Cal

A lo largo y ancho del Valle del Sarrón nos encontramos con tres construcciones de este tipo nada fáciles de identificar y encontrar. Se trata de pequeños hornos de cal que antaño servían a los pueblos de la redolada para distintas funciones siendo las más comunes como uso de mortero o argamasa y como blanqueador de fachadas y estancias tanto para interior como exterior, debido a su capacidad de endurecerse al entrar en contacto con el aire durante el secado del mortero.
En estas simples construcciones se fabricaba cal viva a partir de la calcinación de roca caliza según la siguiente fórmula química:
CaCO3 + calor à CO2 + CaO

Tras la obtención de cal viva se mezclaba con agua para obtener cal apagada o hidratada, la cual se mezclaba con arena y agua consiguiendo mortero que al secarse recuperaba el CO2 de la atmósfera convirtiéndose de nuevo en caliza adquiriendo así dureza y resistencia.

CaO + H2O à Ca(OH)2 + calor
Ca(OH)2 + CO2 à CaCO3 + H2O

Como ya se ha señalado en otras entradas, los hornos se encuentran: uno en el Valle de Aguilaníu y los otros dos a escasos metros del molino de Aler, muy cerca de la carretera antigua Torres del Obispo-Aler. Se trata de dos tipos de hornos bastante distintos sobre todo en su tamaño.

La caliza se extraía de alguna pequeña cantera que por lo general se encontraba cerca del horno para así evitar gastos de transporte. En el caso de los de Aler, la cantera se encuentra a escasos metros en unos depósitos terciarios formados en un ambiente de charca en la que precipitaban carbonatos dando lugar a lo que se conoce como tobas. Mientras que en Aguinalíu, es muy probable que la cantera se encontrase, también a escasos metros del horno, bajo la pared de calizas que se alza detrás del horno. Los hornos se encuentran escavados en el suelo por lo general arcilloso; los de Aler no superan los dos metros y medio de altura por dos de radio, mientras que el de Aguilaníu alcanzaría en su origen los siete metros de alto por dos de ancho.

Antigua cantera para los Hornos de Aler

Un horno de este tipo consta de: una cámara de combustión, de forma cilíndrica es la que se rellena con rocas de caliza que solía estar revestía por arcilla para soportar las altas temperaturas y que las pareces no se fueran degradando, culminado por cantos de menor tamaño que dificultaban la salida del calor; una boquera, que conectaba la cámara de combustión con el exterior para la entrada de aire para el encendido y por donde el calero (persona encargada de llevar el horno) introducía la leña para mantener un fuego constante; bóveda, que podía ser falsa o no. La primera nos la encontraríamos en los hornos de Aler, se trata de un bóveda que se construía cada vez que se producía cal y las piedras que la conformaban se destinaban también para hacer cal cuya función era la de crear una cámara donde mantener el fuego activo y soportar todo el peso de las rocas suprayacentes. El segundo tipo de bóveda es el que nos encontramos en el horno de Aguilaníu, se trata de una bóveda fija hecha de un material resistente a las altas temperaturas cuya función era la misma que la del tipo uno pero esta no se desmontaba cada vez que se hacía una nueva hornada. Además sobre esta bóveda del horno de Aguilaníu, parece conservare una especie de chapa metálica que la cubriría, lo que posiblemente facilitaría ese mejor reparto de calor por toda la cámara de combstión. Las bóvedas debían construirse no sólo para soportar el peso de las rocas a calcinar, sino también de tal forma que permitieran ceder el calor y llegase a todo el horno para que la calcinación tuviera lugar de forma equitativa. Respecto al horno de Aguilaníu cabe destacar la estructura a modo de tejado que aún se conserva levantaba sobre la cámara de combustión. Parece lógico pensar que su función sería la de proteger la hornada en periodos de lluvia, ya que ésta podía echar a perder el trabajo de varias semanas preparando la hornada, aunque por el contrario, resultaría bastante incómodo dicho tejadillo ya que dificultaría la salida del humo pudiéndo incluso incendiarse. La presencia de este tejadillo, junto con el tamaño, nos indica la importancia que debió tener este horno en el que posiblemente existiera una familia que dependiera de él, algo poco usual ya que este oficio era más bien secundario para completar los escasos ingresos familiares en época en la que la agricultura no exigía su trabajo realizándose en periodos de buen tiempo en los que la probabilidad de echar a perder la hornada era menor. En este último caso es muy probable que se encontraran los hornos de Aler, pequeños y sin tejado.



Esquema tipo de los Hornos de Aler


Esquema tipo del Horno de Aguilaníu


El oficio de calero era bastante duro y poco compensado, de ahí que también no fuera un oficio de exclusiva dedicatoria. Además de ofrecer un servicio para la construcción y demás usos que tenía este material, los caleros realizaban una función fundamental en el bosque limpiándolo de la maleza y monte bajo evitando así posibles incendios.

martes, 21 de febrero de 2012

Imágenes del interior de la Cueva de las Brujas

De Ribagorza prohistórica



Aquí os dejamos las imágenes que se tomaron este fin de semana pasado en el interior de la Cueva de las Brujas de Juseu. Además pinchando aquí podréis ver el laborioso acceso a la misma.

A la cueva se accede desde una repisa de gran tamaño que hay en la pared. Aquí la entrada es descendente y rápidamente se divide en dos galerías. La de la derecha es la de menor longitud con unos 15 metros de larga y termina en una chimenea ascendente de unos dos metros de alta por unos 70 de ancha.
La bifurcación de la izquierda tiene cierto carácter ascendente y llega hasta los 10 metros de longitud. En este punto describe un giro a la derecha de 90º costoso de divisar si no se va con ojos de observador. Aquí se estrecha la galería y hay que progresar arrastrándose. Una nueva galería más estrecha se abre a la izquierda de unos 8 metros con final, mientras que otra algo más amplia continúa recto hasta llegar a una pequeña cámara.


De Ribagorza prohistórica
Entrada a la cavidad

De Ribagorza prohistórica
Galería derecha

De Ribagorza prohistórica
Galería izquirda

De Ribagorza prohistórica

De Ribagorza prohistórica
Cámara mayor

De Ribagorza prohistórica
Restos de egagrópilas muy abundantes en toda la cueva

martes, 11 de octubre de 2011

Cueva de Aler

En las inmediaciones de la localidad de Aler (obviaré por el momento su localización exacta para protegerla de alguna manera) se encuentra esta pequeña formación kárstica. Pequeña por el momento, ya que parece esconder bajo los escombros que una vez se echaron, una longitud mayor. Además, bajo el punto de vista de un servidor, no creo que alguien se entretenga en rellenar una cueva sino es porque existe algo.
Posee una longitud de unos 10 metros, una pequeña chimenea vertical y otra lateral. La entrada es de lo más llamativa con una cavidad de gran volumen donde se abre una oquedad a su derecha inferior que nos lleva a lo más profundo de la cueva donde se abre otra sala de considerable tamaño. En este punto existe una pequeña gatera por la que se puede avanzar unos dos metros hasta llegar a un punto en el que se ensancha. Aquí se ve como continúa la cueva pero no se puede continuar arrastrándose. Retirándose los escombros o parte de ellos se podría ver la longitud total de la cueva e incluso poder adivinar por qué se cubrió de escombros


Interior de la cueva

Gatera por la que continúa la cueva

jueves, 25 de agosto de 2011

Éxito en la Jornada Astronómica

Como ya se comunicó anteayer, la jornada astronómica comenzó a las 20:30 horas en la casa de la cultura con una charla dada por Pedro Borgoñó sobre los relojes de sol a la que asistieron sobre unas 20 personas. Se comentó un poco su origen y su posible relación con el mundo megalítco, para concluir con la compleja geometría que lleva detrás un instrumento de este tipo del cual podemos extraer mucha información (estación, día, hora...). Y puestos que se está restaurando el reloj de sol de la iglesia de Torres del Obispo, pues también se comentó cómo hacer que sea un autentico reloj de sol para que se convierta en un atractivo más.

La jornada concluyó con una observación astronómica muy concurrida, donde asistieron unas 40 personas de todos los puntos del valle. Comenzó de lo más prometedora hasta que a las 00:30 se nubló por completo impidiendo divisar cualquier cuerpo celeste. A pesar de ello se pudieron observar bastantes constelaciones, debido a no había luna, como: el triángulo de verano, el delfín, el águila, el dragón, y estrellas como altair, arturo, sirio, vega...




Con el cielo ya encapotado


Recogida del telescopio

miércoles, 24 de agosto de 2011

24 de Agosto, ¿Otoño ya?




Pequeño bosque de encinas a la altura del Mas de Puybert

Cuando aún queda casi un mes para el comienzo oficial del Otoño, nos movemos hoy por el Valle del Sarrón y por otros cercanos, y nos damos cuenta de que aquellos árboles de hoja caduca ya están poniéndose amarillos, marrones, rojos... 

Se trata del denominado estrés hídrico que sufren las plantas. Una planta está sometida a un estrés cuando está expuesta a unas condiciones muy diferentes de las óptimas para la vida de esa especie. De esta forma, distintas especies, para una misma variable, se encontrarán en estrés para unos valores u otros, lo cual puede aportar mucha información sobre el estado del ecosistema. 

En este caso se trata de estrés hídrico, por lo que las condiciones de humedad del suelo están lejos de ser las óptimas para estas plantas y queda reflejado en las hojas. Y es que a excepción de dos tormentas a principios de verano con un total de escasos 50mm, no ha caído ni una sola gota más, a lo que se le ha sumado las altas temperaturas (40C máxima de esta última semana), lo que provoca una mayor evapotranspiración.

Buscando información sobre el tema, parece ser que existen distintos tipos de adaptaciones a situaciones de estrés hídrico. Existen respuestas para evitar o prevenir y adaptaciones para soportar o resistirlo. De esta forma se diferencias especies tolerantes y evitadoras. Pero no basta con prevenir o tolerar el estrés, además hay que soportarlo hasta que las condiciones vuelvan a ser óptimas, ya sean por medios evitadores o tolerantes. En este caso no parece que vallan a cambiar muy pronto, por lo que tendrán que aguantar unas semanas más, a no ser que se supere el límite de resistencia de la planta produciendo la muerte del individuo.

El caso que nos ocupa parece tratarse de especies tolerantes, que lo que hacen es completar su ciclo vital antes de la llegada de este estrés, por lo que el periodo desfavorable lo pasan en forma de semilla. Aunque algunos individuos no parecen que vallan a pasar de esta temporada. 


Para finalizar, os dejo con un extracto de un trabajo encargado por el Ministerio de Medio Ambiente nada esperanzador:

"[...] la disponibilidad real de agua para las plantas disminuirá durante el siglo XXI debido al incremento de evapotranspiración como consecuencia del incremento de temperatura. El aumento de 2-4ºC previsto para mediados del siglo XXI conllevará un incremento de evapotranspiración de 200-300 mm, el cual agravará la sequía y comprometerá la supervivencia de formaciones mediterráneas que ya se encuentran en el límite de sus posibilidades desde el punto de vista hídrico. Si estos cambios climáticos serán importantes a nivel de comunidades establecidas, a nivel de reclutamiento de individuos juveniles pueden ser incluso más preocupantes. En este sentido, analizando el éxito de las reforestaciones en el levante peninsular, han observado que períodos superiores a 120 días sin precipitaciones significativas (mayores de 5 mm) producen tasas de mortalidad superiores al 80%, independientemente de la especie [...]"



A la izquierda se aprecian unos chopos muy marrones; no parece que vallan a pasar de este año.



Vista de Juseu desde Torres del Obispo

Bibliografía:

  • VALLADARES F., VILAGROSA A., PEÑUELAS J., OGAYA R., CAMARERO J. J., CORCUERA L., SISÓ S., GIL-PELEGRÍN E. "Ecología del bosque mediterráneo en un mundo cambiante"; págs: 163-190. Ministerio de Medio Ambiente